jueves, 10 de enero de 2019

Cabeza de Gallo


En este relato, César Dávila Andrade nos cuenta una historia sobre un pequeño pueblo donde se celebraba una fiesta en honor a un santo. En aquella fiesta había una tradición en la cual se enterraba un gallo vivo, amarrado las patas y envuelto en un trapo de colores, dejando solo la cabeza afuera, una persona se vendaba los ojos e intentaba pegar al gallo hasta que muriera el indefenso animal. Las personas hacían este inusual ritual en honor a aquel santo.
En una fiesta religiosa o un ritual en honor a cualquier ser divino no debería existir el mal, cosa que de cierta manera en los habitantes del pueblo existía, sacrificando en honor a algún ser sagrada un indefenso animal de la peor forma posible ya que debían pegarle con un palo hasta el borde de la muerte y aquellas personas tenían cierta satisfacción al realizar aquello llegando hasta el punto de reírse o entristecerse cuando el chico erró en el primer golpe. De cierta forma, César Dávila Andrade trata de explicar cómo ciertas personas dicen estar muy apegadas a Dios solo por pequeñas acciones que realizan en la Iglesia o cerca de un sacerdote, pero terminan teniendo acciones deplorables sin darse cuenta o estando totalmente consiente de aquello. Todo esto se puede ver en este relato cuando un muchacho aparece a avisar que la iglesia se estaba quemando y todos corren hacia ese lugar sagrado a tratar de hacer algo por salvarlo, preocupándose por la casa de Dios, pero hace varios segundos habían estado sacrificando a un indefenso animal.

En el final del relato, Dávila nos cuenta sobre como el protagonista ayuda a sacar al  indefenso gallo del hoyo, y el mismo hombre es uno de los primeros en entrar a la Iglesia y ver como el Patrón de la fiesta casi no había sido alcanzado por las llamas, pero en su mirada inerte había cierto parecido al gallo que había estado a punto de morir aquella tarde. Antes de eso, las personas pedían un milagro para que no se quemara la iglesia, pero lo que ellos no sabían era que la iglesia quemada era un milagro, un pequeño milagro que había ocurrido para que el indefenso gallo se salvara y que además para que ellos no se convirtieran en más pecadores de lo que ya eran. Sin duda aquel Santo no había querido que se cometiera una injusticia en su nombre.


Escrito por Genesis Menoscal Jones


8 comentarios:

  1. Mi opinión sobre el relato de Cesar Davila del ritual Cabeza de Gallo, es algo malo porque sacrifican a un indefenso animal que lo matan de la peor manera posible enterandolo en suelo hasta el cuello y después golpiandolo con los ojos tapados y darle en la cabeza para matarlo, para mi antes de un ritual paracen que están jugando quien da a la cabeza sin ver, y lo peor es que se están riendo cuando lo golpean en la cabeza al pobre gallo, lo que quiere explicar las personas que hacen el ritual que ellos que no están haciendo algo malo sino es un ritual para los dioses lo quiere decir es que se apegan en la religión para no ser visto como malas personas que matan animales,y no sólo matan animales antigüamente en otras religiones mataban a personas para ser bendecido por los Dioses como tener una buena vida, tener una buena cosecha y entre otros cosas, para mi un ritual debe ser algo hermoso que se comparten con las personas y no matando a un animal idefenso y peor una persona.

    ResponderEliminar
  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  3. Mi punto de vista respecto al relato ‘‘Cabeza de Gallo’’ del autor César Dávila es que este nos intentó dar un claro ejemplo de doble moral religiosa, ya que cuando el chico avisó sobre la iglesia en llamas, todos los presentes corrieron a tratar de salvar el templo de Dios ya que se trataba de un lugar bienaventurado y por ende se tomaría como una buena acción, pero sin embargo, anteriormente no les había parecido incorrecto enterrar vivo a un indefenso animal hasta el cuello, amarradas sus patas, envuelto en un trapo de colores, vendándole los ojos, para posteriormente matarlo a palazos, todo esto solo por rendirle tributo a un santo, el cual fue el mismo causante del incendio en la iglesia para poder salvar al gallo y que no se cometa otra injusticia en su nombre, por el contrario, estos se divertían y gozaban cuando el muchacho erró el primer golpe.

    ResponderEliminar
  4. La pequeña historia "Cabeza de Gallo " deja un mal sabor de boca ya que su contenido abre un diverso mundo lleno de varios puntos de vista, por un lado podemos observar a una multitud que posee un caracter violento y logra justificarlo al sacrificar un animal (gallo) de la forma mas cruel en nombre de un santo, este acto no denota la fe que poseen estas personas hacia este santo por lo contrario nos muestra la verdadera identidad del ser humano, nos muestra nuestro lado mas oscuro, nos muestra nuestra verdadera naturaleza aquella que permanece dormida pero siempre latente esperando el minimo impulso emocional para salir a flote, la verdad no me gusto para nada esta pequeña historia, me hace recordar la verdadera naturaleza humana y sentirme mal de formar parte de una raza tan vil que no merece el mundo que nos han entregado.

    ResponderEliminar
  5. Respecto al relato de Dávila, concuerdo totalmente con lo que explica al final del texto ya que es verdad que existen casos donde personas creyentes a Dios y a la Iglesia hacen actos nefastos y no justifica este tipo de acciones tan crueles con los animales solo para satisfacer y dar placer al ser humano. Esto no es lo que querría un Santo, ya que está consagrado a Dios, que por ende se caracteriza por ser JUSTO. Pobre indefenso animal ¿qué culpa tiene él? muchas de las veces el hombre se ciega a la injusticia y eso nos vuelve mas absurdos, nos sometemos y somos esclavos de la desgracia e injusticia, y por mas tristeza que nos de no hacemos ni decimos nada por "cobardía", aunque eso no justifique los cagones que somos ya que muchos de nosotros hemos estado presentes en un acto intolerable de la injusticia donde no hacemos absolutamente NADA. Creo que este relato es bueno para reflexionar sobre lo que pasa con los seres humanos, ya que no solo pasa en las Iglesias, también sucede fuera de las personas no creyentes por eso no lo tomemos apresurados ya que podríamos causar confusión.

    ResponderEliminar
  6. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  7. Este párrafo de la lectura del autor César Dávila detalla las tradiciones existentes en ciertas regiones esta clase de sacrificios totalmente inhumanos, no deberíamos justificar este tipo de actos violentos en honor a ningún santo, la Iglesia siempre predica la practica de valores como el amor la compasión y el respeto y esta clase de hechos no tienen nada de aquellos valores, De ninguna manera deberíamos irrespetar la vida contra un animal indefenso como en este caso, es un acto de total crueldad y violencia .
    muchas veces estamos atentos para criticar estas situaciones pero no juzgamos por que tales actos según la tradición son para conmemorar a un santo de la Iglesia Aun sabiendo que en la Iglesia están prohibidas cualquier actividad que se realice contra la vida. No a la doble moral de juzgar en unos casos algo malo por bueno por que la fe es una sola es la misma sea en la situación que fuese.
    Considero totalmente inhumanos estos hechos a pesar de que se realizan con el visto bueno de las autoridades de la iglesia es sin lugar a dudas un reprochable acto de violencia.

    ResponderEliminar
  8. Cesar Dávila Andrade en el cuento “Cabeza de Gallo” desea destacar como festejan una fiesta religiosa en un pequeño pueblo, resaltando el juego que preparan ansiosos para comenzar aquella fiesta, la misma que se trata de enterrar a un gallo para que una persona vendada los ojos con un palo le pegue en la cabeza de gallo hasta matarlo.
    En mi opinion practicar este tipo de hecho y luego justificarse diciendo que es en honor a un santo esta mal, siempre se ha dicho en la iglesia sobre el respeto a la naturaleza y a los seres vivos, e incluso el amor y el respeto a los que nos rodean. Estos tipos de actos demuestran la violencia y la maldad que existe en los corazones de los seres humanos, y no solamente en el ambito religioso sino que tambien en los diferentes ambitos de nuestra vida cotidiana. Finalmente considero inhumano torturar a un indefenso animal hasta llegar a matarlo, es un hecho que personalmente considero cruel y malvado; yo creo que el autor Cesar Davila nos trata de llamar a la reflexion a todos los lectores sobre la mala conducta que poseemos los seres humanos llamados "racionales".

    ResponderEliminar